El reloj marcaba las 3: 20 de la mañana hora precisa que escogió el delincuente para ingresar a este supermercado al norte de Ocaña, como pudo ingeniarse hizo un orificio por el techo y cayó al local, en medio de la oscuridad del sitió y utilizando solo una mechera inició la búsqueda de lo que podría llevarse. Solo le bastó con aproximadamente una hora para cometer el hurto.