Un caso sorprendente que dejó anonadados a los propietarios de un billar en el barrio Los Almendros, se registró en la tarde de hoy pasadas las horas del mediodía. Una fuerte brisa como un remolino arrasó con el techo del establecimiento comercial, daño varillas, láminas de zinc, partió ladrillos, sillas y mesas del lugar.